A fin de seguir impulsando la relación comercial entre México y Estados Unidos, y debido a gran parte del intercambio comercial se mueve por carretera, es preciso contar con equipos que cumplan con las regulaciones de ambos países como un factor clave para la competitividad de las flotas.
En entrevista para Alianza Flotillera, Eugenio Noriega, Director de Tráiler en TIP México, explicó que la empresa ha desarrollado durante décadas una estrategia de especificación de equipos orientada a garantizar el cumplimiento de las normas mexicanas, así como los requerimientos del Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT), lo que permite a los transportistas operar sin contratiempos en ambos mercados.
“Desde el origen de la fabricación de nuestros equipos buscamos que cumplan con las regulaciones de ambos países. Esto evita limitaciones operativas y permite que una misma unidad pueda utilizarse tanto en operaciones domésticas como internacionales”, señaló.
Mantenimiento y cumplimiento, claves para evitar retrasos
Eugenio Noriega destacó las ventajas de contar con equipos que cumplan con características que faciliten los cruces fronterizos, como sistemas ABS, bolsas de aire, estructuras reforzadas y componentes que cumplen con las especificaciones exigidas por las autoridades estadounidenses.
Explicó que en el caso de TIP, las unidades son configuradas para soportar las condiciones de operación mexicanas, donde las capacidades de carga suelen ser superiores a las de Estados Unidos.
“Lo importante es que el equipo sea suficientemente robusto para cumplir en ambos lados de la frontera. De otra forma, el transportista termina administrando flotas separadas para cada mercado, lo que genera mayores costos y complejidad logística”, comentó.
Precisó que, más allá de la configuración original de los equipos, el mantenimiento continúa siendo uno de los factores más importantes para garantizar operaciones fluidas en los cruces internacionales.
Por lo que pequeñas fallas, reparaciones deficientes o componentes en mal estado pueden derivar en inspecciones más rigurosas e incluso en rechazos durante el proceso de cruce, generando costos adicionales para los transportistas.
Asimismo, reconoció que actualmente algunos de los principales desafíos para las empresas involucradas en operaciones de importación y exportación están relacionados con la complejidad de los procesos aduaneros y la determinación de aranceles, especialmente tras los cambios recientes en las políticas comerciales internacionales.
Arrendamiento gana terreno
Frente a los desafíos que ofrece el mercado, Noriega explicó que la incertidumbre económica y política ha llevado a muchas empresas a postergar inversiones de capital y optar por esquemas de arrendamiento operativo.
“Hoy muchas compañías prefieren rentar equipo en lugar de realizar una inversión importante. Esto les permite mantener flexibilidad, responder a cambios en la demanda y preservar flujo de efectivo”, afirmó.
Añadió que esta tendencia ha impulsado principalmente los contratos de corto y mediano plazo, especialmente entre empresas que buscan atender oportunidades de negocio sin comprometer recursos financieros de largo plazo.
En este contexto y como muestra de confianza en el mercado mexicano, apuntó que TIP México mantiene durante 2026 una meta de inversión cercana a los cinco mil millones de pesos destinada a la adquisición de nuevos equipos.
“Nuestro papel es que los transportistas se concentren en mover carga. Nosotros nos encargamos de tener el equipo disponible para que puedan aprovechar oportunidades de negocio cuando se presenten”, destacó.
Finalmente, señaló que de la mano con su compromiso ambiental, TIP México ha impulsado iniciativas enfocadas en la reducción de emisiones contaminantes, desde 2018 equipa sus remolques con faldones aerodinámicos y otras tecnologías orientadas a mejorar la eficiencia de combustible y disminuir el impacto ambiental de las operaciones.
Estas medidas permiten generar ahorros de diésel y contribuyen a reducir las emisiones asociadas al transporte de carga, alineando la operación con estándares internacionales de sustentabilidad.