Por su parte, Arturo Frías mencionó que uno de los puntos más relevantes de rezago es la infraestructura fría en el país. Actualmente, México cuenta con alrededor de 15 millones de metros cúbicos de capacidad frigorífica, una cifra considerablemente menor frente a otros mercados, lo que limita el crecimiento del sector y eleva la presión sobre las operaciones existentes.
Esta brecha impacta directamente en industrias clave como la de alimentos y la farmacéutica, que dependen de condiciones controladas para garantizar la calidad de sus productos.
En el plano operativo, la última milla se posiciona como el eslabón más crítico de la cadena fría. Factores como el tráfico, los tiempos de espera y la manipulación de los productos incrementan el riesgo de excursiones térmicas, lo que puede derivar en pérdidas significativas. Ante este escenario, los especialistas coincidieron en la necesidad de implementar procesos más estrictos y herramientas que permitan tomar decisiones en tiempo real.
Operación frIA
Por su parte, la tecnología, particularmente la inteligencia artificial (IA), comienza a jugar un papel cada vez más relevante. De acuerdo con lo expuesto por Digital Tools 4.0, estas soluciones permiten anticipar fallas, optimizar rutas y mejorar la eficiencia operativa. Sin embargo, también se advirtió que el reto no radica en la falta de datos, sino en su correcta utilización.
Asimismo, se discutieron nuevos modelos de colaboración para hacer frente a los altos costos de la cadena fría. Manuel Córdova, Director de Logística de Consumo y Automotriz en Schnellecke Logistics, propuso la codistribución como una alternativa viable.
Si se compartieran costos de transporte, las estructuras de almacenamiento mejorarían”, señaló, al referirse a la posibilidad de transportar productos de distintas marcas en un mismo vehículo.
El Congreso de Cadena Fría 2026 también puso sobre la mesa la necesidad de desarrollar talento especializado. La falta de operadores y técnicos capacitados continúa siendo un obstáculo para el crecimiento del sector, particularmente en un entorno donde la precisión y el control de variables son fundamentales.
Este foro abrió discusiones que dejaron en claro que el futuro de la cadena fría en México dependerá de una combinación de factores: inversión en infraestructura, adopción tecnológica y, sobre todo, una operación más eficiente y colaborativa.
LEE TAMBIÉN:
Logística de México enfrenta retos ante la llegada del Mundial 2026