Sonia Vázquez/Erick Morales
Ante un entorno marcado por la incertidumbre financiera, el envejecimiento de la flota y la necesidad de mantener la operación en movimiento, el arrendamiento vehicular se consolida como una alternativa cada vez más atractiva para las empresas de transporte, esto gracias a sus beneficios en flujo de efectivo, eficiencia operativa y planeación financiera.
En la recta final de 2025, Fernando Noriega, Presidente de la Asociación Mexicana de Arrendadoras de Vehículos (AMAVe), destacó el dinamismo del sector, el cual registró un crecimiento de 5.1% al cierre de septiembre, con una flota activa de 350 mil unidades y más de 263 mil clientes en todo el país.
Entre las principales ventajas del arrendamiento destacan una mejor administración del flujo de efectivo, acceso a equipos con tecnología de última generación, beneficios fiscales y una mayor flexibilidad operativa para las flotas.
De acuerdo con Eugenio Noriega, Director Comercial de TIP Tráiler, el mercado de vehículos nuevos enfrentó una contracción en 2025, derivada del cambio normativo en emisiones contaminantes y otros factores. Por ello, la demanda de soluciones para el transporte se mantuvo bajo un contexto de cautela e incertidumbre.
Para el directivo, 2026 será un año de consolidación, especialmente si se considera que la flota nacional presenta hoy una antigüedad promedio superior a los 19 años, lo que abre una ventana de oportunidad para el arrendamiento, particularmente para aquellas empresas que no pueden realizar una inversión total en activos.
El arrendamiento se vuelve una alternativa oportuna, ya que las empresas pueden acceder a unidades sin comprometer su capital mediante esquemas con pagos más bajos, deducciones fiscales y una estrategia financiera más flexible”, señaló.
Este comportamiento se reflejó en los resultados de TIP, compañía que actualmente administra 35 mil activos, y que durante 2025 registró un crecimiento de 7% en los segmentos de transporte y remolques. El mayor dinamismo, explicó Noriega, se observó en el segmento de flotillas, donde las estrategias de renovación son más estructuradas que en personas físicas o pequeñas empresas.
Modelo integral de operación
Noriega destacó que factores como el mantenimiento, la adquisición de pólizas de seguros y la gestión de la flota encarecen la operación cuando se administran de forma independiente. En contraste, explicó, los planes de arrendamiento permiten integrar servicios como mantenimiento preventivo, pólizas de seguro, rastreo satelital, soluciones de inteligencia artificial, entre otros, sin contrataciones adicionales.
La cultura del arrendamiento sigue siendo un reto para el transportista, pero su objetivo no debería ser acumular activos, sino hacer crecer su operación. En cualquier industria, la forma más rápida de crecer es mediante el arrendamiento de activos productivos”, subrayó.
Reconoció que cada vez más transportistas adoptan este esquema, ya que les permite renovar su flota con mayor eficiencia, reducir tiempos muertos por mantenimiento y maximizar el ciclo de operación, lo que se traduce en una mayor rentabilidad.
Para hacer más atractivo el arrendamiento, TIP ha desarrollado periodo de gracia, diseñados para evitar que los transportistas se descapitalicen al inicio de sus operaciones, así como trajes a la medida y contratos de uno a dos años, que brindan mayor flexibilidad para aprovechar oportunidades de inversión.
Uno de los esquemas más demandados es el arrendamiento con opción a compra, el cual permite al transportista decidir, al final del plazo, si conserva la unidad como parte de su estrategia o si la devuelve para su colocación en otros proyectos.
El arrendamiento como herramienta para crecer
Empresas como Gunnebo han encontrado en el arrendamiento una herramienta para reducir el impacto de un desembolso inicial elevado. Luis Eduardo Hidalgo, Fleet Manager, explicó que la compañía especializada en dispositivos de seguridad opera una flota de 130 vehículos, entre unidades ligeras y pesadas, bajo un esquema 100% de arrendamiento.
Manejamos arrendamiento financiero porque nos permite evitar un desembolso inmediato. Analizamos el costo total de operación: renta fija, servicios, garantías y red de talleres. Esto nos ayuda a reducir riesgos, optimizar la operación y mantener la liquidez, además de obtener deducciones fiscales”, detalló.
Otro de los beneficios, agregó, es la simplificación administrativa, ya que con un solo proveedor se centralizan conceptos como mantenimiento y seguros, evitando múltiples gestiones.
Un vehículo no es una inversión, es un gasto. Desde que sale de la agencia pierde alrededor de 20% de su valor. Con el arrendamiento, la unidad se convierte en un activo productivo para la empresa”, puntualizó.
LEE TAMBIÉN:
Un arrendamiento flexible, sostenible e inteligente: La oferta de valor de TIP México